Archivo | noviembre 2018

Una revisión demuestra que el enfoque prebiótico es positivo en la prevención de la obesidad

El caso del enfoque prebiótico como tratamiento nutricional alternativo contra la obesidad se ha fortalecido con la publicación de un análisis que señala los efectos beneficiosos de estos ingredientes alimentarios sobre el metabolismo.

Según escribieron en Food Research International, los investigadores presentaron evidencias de que los prebióticos podrían ser capaces de reducir los niveles de lipopolisacáridos (LPS) y aumentar los niveles de ácidos grasos de cadena corta.

“La reducción de los niveles de LPS contribuye en la reducción de los procesos inflamatorios, mientras que el aumento de los niveles de ácidos grasos de cadena corta induce la producción de hormonas que apoyan la adecuada permeabilidad intestinal”, dijo el equipo de investigación liderado por Grethel T. Choque Delgado que trabaja en el Departamento de Ingeniería Alimentaria en la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa en Perú.

“Además, la modulación de la microbiota conduce a la mejora de la resistencia a la insulina, control glucémico y tolerancia a la glucosa, así como la reducción de la inflamación de los tejidos”.

El interés prebiótico cobra impulso

La facilidad de uso de los prebióticos, junto con la ausencia de efectos adversos significativos, ha emergido como un candidato ideal para tratar la epidemia de obesidad, lo que ha afectado a todos los países.

Los casos de obesidad y sobrepeso son causa de muerte de al menos 2,8 millones de personas al año. La Organización Mundial de la Salud (OMS) muestra que alrededor del 39% de los adultos tiene sobrepeso, 13% de los cuales padecen obesidad.

Más de 41 millones de niños de menos de 5 años tenían sobrepeso en el 2016.

Además de una reducción de los niveles de LPS y aumentos de los niveles de ácidos grasos de cadena corta, el análisis señala a un conjunto de pruebas que relacionan el consumo de prebióticos con el aumento de la producción de poliaminas, mejora de la motilidad y función gastrointestinal, reducción del colesterol y estimulación del sistema inmune local.

 

Poder del fructooligosacárido

En sus comentarios sobre el potencial prebiótico los autores de la revisión hablan sobre el potencial de las fibras de raíz de achicoria, incluyendo otras plantas que contienen fructooligosacáridos (FOS), como la alcachofa de Jerusalén (también conocida como tupinambo) y la raíz de yacón.

“Hay una gran cantidad de prebióticos que están presentes en las plantas que se utilizan como alimento, como la achicoria, yacón, alcachofa de Jerusalén, espárrago, miel, cebolla, cebada y plátano, entre otros”, dijeron Delgado y Wirla M.S.C Tamashiro que trabaja en el Departamento de Genética, Evolución, Microbiología e Inmunología de la Universidad de Campinas en Brasil.

El yacón, una raíz andina, tiene un gran potencial prebiótico debido a su elevada concentración de FOS e inulina que favorece la expansión de la microbiota intestinal más adecuada.

Los resultados del consumo regular de esta raíz llevaron al aumento de los niveles de IgA intestinal en ausencia de infección en ratones.

 

Se han sugerido prebióticos para la prevención de la obesidad

Los fructooligosacáridos (FOS) de cadena corta también se incluyeron en la revisión con pruebas que respaldan que el consumo de prebióticos modifica la composición de la microbiota intestinal y  los parámetros metabólicos que benefician al huésped.

Los estudios con ratones obesos mostraron una reducción de las elevadas concentraciones de insulina en sangre debido al consumo de FOS de cadena corta.

Otros estudios citados demuestran los efectos beneficiosos del consumo de alimentos enriquecidos con FOS, inulina y ácidos grasos poliinsaturados para el riesgo cardiovascular en hombres obesos.

“El consumo de estos componentes funcionales causó efectos positivos en la mejora del colesterol total, colesterol LDL y niveles de proteína C-reactiva, declaró el equipo de investigación.

“Se sugiere el uso de prebióticos como herramienta terapéutica potencial para el tratamiento y prevención de la obesidad, concluyó el equipo.

“La literatura actual ha demostrado que la regularización de la microbiota intestinal debida al consumo de prebióticos causa efectos metabólicos beneficiosos como la reducción de los niveles de LPS en circulación y el aumento de los ácidos grasos de cadena corta”.

 

Referencias

Choque Delgado GT, Tamashiro WMDSC. Role of prebiotics in regulation of microbiota and prevention of obesity. Food Res Int. 2018 Nov;113:183-188.

Esta entrada fue publicada en 3 noviembre, 2018.