La piel grasa es en realidad el tipo de piel más común en personas de 15 a 20 años. Incluso después de esta etapa, mucha gente todavía tiene la piel grasa.
El exceso de sebo puede ser un dolor de cabeza para muchos, pero no es del todo malo. Las personas con piel grasa probablemente se verán más jóvenes por más tiempo, lo cual es una buena ventaja.
Dicho esto, lidiar con el exceso de grasa a diario puede ser frustrante; pero, con los productos adecuados, no comedogénicos, puedes ayudar a equilibrar tu piel y mantener a raya ese exceso de sebo.
Empezar con la Limpieza
La limpieza de la piel dos veces al día ayudará a eliminar los contaminantes, las bacterias y el exceso de grasa. Lo importante durante la limpieza es seleccionar cosméticos con ingredientes suaves que no utilicen sulfatos en su composición.
Los sulfatos son conocidos por su acción abrasiva. Eliminan todo resto de impurezas y sebo de la piel dejándola completamente desprotegida e irritada.
En consecuencia, la piel comienza a generar más sebo lo que lleva a un círculo vicioso muy difícil de salir.
Una buena rutina se centra en productos para la piel grasa naturales donde eliminan el exceso de grasa y suciedad sin comprometer la barrera de la piel.
Seguimiento con un Tónico
El uso de un tónico ayudará a equilibrar el pH de la piel y limpiará la epidermis de cualquier aceite o bacteria que haya quedado después de la limpieza.
Asimismo, aporta un efecto refrescante y cierra los poros.
El tónico es una de las fases que más se desatiende, pero imprescindible para una correcta rutina. Al equilibrar el pH de la piel el posterior tratamiento hidratante o equilibrante ya cuenta con la base preparada para maximizar su eficacia.
Exfoliar 2-3 veces por semana
Exfoliar la piel varias veces a la semana eliminará las células muertas de la epidermis que causan el taponamiento de los poros y una sobreproducción de aceite y brotes.
Seleccionar un exfoliante a base de azúcar o micropartículas de arroz o hueso de albaricoque ayudan a evitar los micro-arañazos que los exfoliantes sintéticos pueden generar en la piel.
Hidratar
Es un error común pensar que las personas con piel grasa no necesitan hidratar su piel tanto como las que tienen piel seca.
Si bien los tipos de piel grasosa no necesitan humectantes súper ricos como los que tienen piel seca, ¡aún necesitan hidratar su piel!
La hidratación y la grasa son dos conceptos completamente diferentes.
Una piel grasa puede encontrarse deshidratada, sobre todo en verano. En consecuencia, la piel comienza a generar más sebo para contrarrestar el equilibrio y comienzan los brotes.
Actualmente, se pueden encontrar en el mercado cosméticos elaborados con ingredientes no comedogénicos que ayudan a mantener la piel hidratada evitando taponar los poros.
Además, los aceites vegetales también pueden ser de gran ayuda para ayudar a hidratar la piel y regular la actividad de las glándulas sebáceas.
A pesar de que mucha gente crea que los aceites vegetales no son aptos para las personas con pieles grases, existen aceites mucho más beneficiosos que muchas cremas.
El aceite de jojoba es conocido gracias a la ayuda que ofrece a la hora de regular las glándulas sebáceas de las pieles grasas al mismo tiempo que hidrata la piel.
Además, cuenta con propiedades bactericidas que ayudan a mantener la piel limpia de microorganismos y es rico en antioxidante lo que previene el envejecimiento prematuro de la piel.
El cuidado de la piel grasa no es realmente diferente al cuidado de cualquier otro tipo de piel. ¡Solo tienes que saber qué productos buscar y no dejarlos escapar!
