Los probióticos ayudan al tratamiento de la diabetes tipo 2, según un estudio

La suplementación diaria con probióticos de múltiples cepas puede ayudar al tratamiento de la diabetes tipo 2. Un estudio apunta que esto podría ser posible debido al aumento de la producción de butirato, ya que apoya el control de los niveles normales de la glucosa.

 

La prevalencia de la prediabetes está aumentando en todo el mundo; de hecho, algunas investigaciones sugieren que más de 482 millones de personas podrían desarrollar la enfermedad para el año 2040. La prediabetes ocurre cuando los niveles de glucosa en sangre son más altos de lo normal pero no lo suficientemente altos como para hacer un diagnóstico de diabetes mellitus tipo 2 (DM2). La prediabetes es motivo de preocupación, ya que las personas con esta afección tienen un alto riesgo de desarrollar DM2 y otras complicaciones.

 

Cómo prevenir la prediabetes

 

La metformina es un fármaco comúnmente recetado para tratar la DM2, este actúa reduciendo la producción de glucosa hepática. No obstante, la evidencia reciente sugiere que algunos de los efectos antidiabéticos de la metformina podrían estar asociados con cambios en el microbioma intestinal. Se ha demostrado que las intervenciones en el estilo de vida que producen pérdida de peso reducen el riesgo de desarrollar DMT2 entre un 30 y un 58% en sujetos con prediabetes.

 

La efectividad de estas intervenciones puede mejorarse con un enfoque dirigido a los factores ambientales, como la microbiota intestinal. Se ha demostrado que la microbiota tiene capacidad para predecir la respuesta a las intervenciones en el estilo de vida. Asimismo, esta juega un papel fundamental en la mediación de los efectos hipoglucemiantes de la metformina.

 

Por lo tanto, la microbiota intestinal se postula como diana terapéutica para la prediabetes y la DM2 diagnosticada precozmente.

 

Un tratamiento con probióticos

 

Un equipo colaborativo de investigadores de Australia y EE. UU. tuvo como objetivo investigar la utilidad de los suplementos de probióticos, usando un probiótico de múltiples cepas (L. plantarum, L. bulgaricus, L. gasseri, B. breve, B. animalis sbsp. Lactis, B. bifidum, S thermophilus y S. boulardii). Se estudiaron sus consecuencias sobre marcadores glucémicos, inflamatorios y de permeabilidad. En la investigación participaron adultos con prediabetes y DM2 temprana y evaluaron si el probiótico puede mejorar el efecto de la metformina sobre la glucemia.

 

Llevaron a cabo un estudio piloto controlado aleatorizado, publicado en la revista Nutrients, en 60 adultos con un IMC ≥ 25 kg / m2 y con prediabetes o DM2. Los participantes fueron asignados al azar a tomar el suplemento probiótico dos veces al día (5 × 1010 UFC / dosis en una cápsula) o un placebo durante 12 semanas. Descubrieron que los participantes que recibieron los probióticos demostraron una mayor producción de butirato, lo que, en consecuencia, podría mejorar el control de la glucosa.

 

Resultados del estudio con probióticos

 

Según las declaraciones publicadas en el informe, “los hallazgos aclaran los posibles mecanismos mediante los cuales los probióticos pueden ayudar como complemento de la metformina en el manejo de personas con niveles altos de glucosa en sangre”.

 

Cabe señalar que se realizaron análisis del resultado primario (glucosa plasmática en ayunas) y resultados secundarios. En este caso, se incluyeron lipopolisacárido circulante, zonulina y ácidos grasos de cadena corta, así como un análisis metagenómico del microbioma fecal al inicio del estudio y 12 semanas después de la intervención.

 

Por otra parte, se pidió a los participantes que registraran su ingesta de alimentos y el número total de pasos caminados en una especie de diario. Sin embargo, estos resultados no mostraron diferencias significativas en las medidas de resultado primarias y secundarias entre el grupo de probióticos y placebo.

 

Un análisis de un subgrupo de participantes que tomaban metformina mostró una disminución en la glucosa plasmática en ayunas, HbA1c, resistencia a la insulina y zonulina. Además, se mostró un aumento de las concentraciones plasmáticas de butirato y un enriquecimiento de las vías microbianas productoras de butirato en el grupo de probióticos, pero no en el grupo de placebo.

 

Conclusiones

 

El informe concluye apuntando que “aunque no se observaron cambios significativos en los marcadores metabólicos, inflamatorios y de permeabilidad entre los grupos de probióticos y placebo, se encontraron mejoras significativas en la glucosa plasmática en ayunas, la resistencia a la insulina y el marcador de permeabilidad zonulina”. Estos cambios fueron habituales en los participantes que combinaron metformina y el probiótico, “produciendo cambios beneficiosos en las bacterias productoras de SCFA”, indican los autores.

 

Este estudio proporcionó datos piloto sugerentes de que los probióticos pueden mejorar la eficacia de la metformina y regular la producción de butirato en personas con prediabetes y DM2 recientemente diagnosticada. Los hallazgos informados aclaran en parte los posibles mecanismos por los cuales los probióticos pueden ayudar como complemento de la metformina en el tratamiento de las personas con niveles altos de glucosa en sangre, tal y como recoge el análisis elaborado tras el estudio.

 

Los investigadores señalan que se consideró que más del 70% de los participantes cumplían (tomaron ≥80% de los productos del estudio) y nadie tomó menos del 50% de la dosis recomendada. Sin embargo, recomiendan que se realicen más estudios a largo plazo con seguimiento adicional. Se requieren visitas adicionales para aumentar la adherencia a los regímenes de tratamiento para confirmar los resultados de esta investigación.

 

Los probióticos son colonizadores transitorios y el lavado de las dosis administradas puede tardar aproximadamente de 4 a 6 semanas. Esto significa que estamos ante una terapia que puede que no sea permanente. “Para obtener efectos duraderos, los probióticos deben tomarse por un período más largo”, concluyen los investigadores.

 

Referencias

 

Palacios T, Vitetta L, Coulson S, Madigan CD, Lam YY, Manuel R, Briskey D, Hendy C, Kim JN, Ishoey T, Soto-Giron MJ, Schott EM, Toledo G, Caterson ID. Targeting the Intestinal Microbiota to Prevent Type 2 Diabetes and Enhance the Effect of Metformin on Glycaemia: A Randomised Controlled Pilot Study. Nutrients. 2020 Jul 9;12(7):2041.

Esta entrada fue publicada en 11 julio, 2021. Añadir a marcadores el enlace permanente.